Fotografías
Fernando Visedo

El tramo de Muralla de Setenil de la Bodegas que rodea al recinto arqueológico urbano medieval,   comparte con el mismo  una condición en alguno de sus tramos: su invisibilidad.

No es la primera vez que nos enfrentamos a esta situación en donde el tiempo juega un papel que repliega al espacio, ocultando las estructuras arqueológicas, aflorando así un nuevo territorio de olvido, pero también de posibilidades.

La actuación vislumbrada e impulsada por el alcalde Cristóbal Rivera, consiste en recuperar algo de la memoria, de la identidad latente en la cultura, oculta ante los ojos.

Los estudios realizados por el arqueólogo Jesús López Jiménez a lo largo de años de investigación han permitido desvelar las trazas históricas de esa memoria, en un proyecto que formulaba una hipótesis que ha estado en permanente revisión a lo largo de la obra, en un proceso de confirmación y de ajuste, pues los elementos sobre los que se ha intervenido han permanecido enterrados por el arrastre de tierras de Los Cortinales desde hace siglos, por la ocultación de la vegetación así como por la inaccesibilidad de los mismos, que dificultaba la obtención de información más precisa.

Casi podríamos  hablar de una Performance o un Happening arquitectónico, en donde la improvisación surge del acuerdo con el tiempo. Con el tiempo pasado,  pero también con el tiempo presente.

 El estrecho margen de actuación sobre el patrimonio histórico, ha obligado a conservar todo el material, dotándolo de cierta coherencia con la identidad del recinto y así se han realizado tres tipos de intervenciones.

En primer lugar, los estrechos lienzos, frágiles restos  de los gruesos lienzos  de muralla medieval, transformados por la erosión o restituidos de forma impropia, se estabilizan mediante giros de la traza que ofrecen ahora su perdida robustez.

En segundo lugar, aplicando un criterio de fondo/forma, se recupera la horizontalidad en la coronación de los lienzos. Esta horizontalidad establece una diferencia entre las cotas inalteradas de los paramentos históricos y los paramentos recrecidos ( El lienzo se compone de paramento interior, núcleo y paramento exterior)

En tercer lugar, se crea un adarve que recupera el paseo peatonal  de vigilancia, ahora de expectación, a la vez que la evacuación de aguas del intradós de la muralla, que la ha erosionado a lo largo de siglos.

Fernando Visedo

Reflexiones y pensamientos acerca de la arquitectura social , el urbanismo y steelframing
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